En referencia a nuestra disconformidad en relación con la Resolución INT/10/2022, de 7 de enero, de convocatoria mediante concurso-oposición libre para cubrir plazas de la categoría de mosso/a de la escala básica del cuerpo de Mossos d’Esquadra (núm. de registro de la convocatoria 46/22):

Desde la Dirección General de la Policía, consideran que todas las personas aspirantes deben tener la aptitud psicofísica adecuada para la realización de cualquiera de las tareas que se pueden atribuir a una persona funcionaria del cuerpo de Mossos d’Esquadra. Por tanto, debe ser apta para todas las especialidades y a lo largo de toda su trayectoria profesional.

Comentan que las pruebas médicas se han basado siempre en criterios de idoneidad laboral en sentido amplio y que, conjuntamente con las de todo el concurso oposición, están reflejadas y publicadas en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya en un anexo donde se incluyen las patologías médicas que el tribunal calificador de la convocatoria considera excluyentes para la función policial o para otros cuerpos de la administración.

El punto 9 del anexo 3 de la Resolución INT/10/2022 establece las causas de exclusión por carencia de aptitud psicofísica. Incluye la Diabetes Mellitus tipo I como causa de exclusión.

Además como causas de exclusión, cualquier otra diabetes no controlada y/o con evidencia de alguna complicación o que pueda dificultar “el cumplimiento de cualquiera de los requerimientos propios de la función policial” según el criterio de los facultativos designados por el tribunal calificador.

Por tanto, la diabetes tipo 1 es una causa de exclusión. Y los tipos 2 u otros, dependerá de los facultativos del tribunal en función de las complicaciones derivadas.

El Departamento de interior y Dirección General de la Policía consideran que es necesario evitar de forma genérica cualquier criterio de exclusión previa en determinadas patologías y que sea una valoración individual, realizada en el marco del proceso selectivo, la que determine qué personas afectas con estas patologías pueden continuar el proceso y cuáles deberían ser excluidas.
En el caso de la diabetes tipo 2 ( puesto que la 1 ya no entra) se ha considerado esta limitación obedeciendo a un criterio de responsabilidad en la ejecución de las tareas, teniendo en cuenta las aptitudes necesarias de exigencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad y de forma análoga al tratamiento de la cuestión que hacen otros cuerpos policiales en éste y en otros países, que, aunque no lo excluyen de entrada, lo limitan totalmente en el proceso de selección con el objetivo de minimizar el riesgo para la propia salud y la de terceras personas.

Una vez reunidos con la Responsable de Seguimiento y Valoración Médica, como condición de facultativa médica y experta en valoración de la aptitud psicofísica se nos ha argumentado que, de momento, no hay posibilidad de incluir a los tipo 1. Entre otras, para las limitaciones en el acceso a determinados trabajos, como pueden ser los que supongan llevar armas o conducir algún tipo de vehículo especial (ya el reglamento para llevar armas pone limitaciones a las personas con diabetes). El cuerpo también nos comunica otra problemática que ven a diario: “el abuso” de peticiones que se tiene una vez están dentro del cuerpo con demandas de tipo: adaptación de horarios, pausas, bajas etc. a raíz de la enfermedad.