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Del 11 al 14 de marzo, desde la ADC seguimos de cerca el International Conference on Advanced Technologies & Treatments for Diabetes (ATTD) 2026 en Barcelona. La jornada fue una ventana al futuro, donde la tecnología no sólo mide, sino que “entiende” y actúa, con un enfoque cada vez más centrado en facilitar el día a día de las personas con diabetes.

Uno de los grandes protagonistas de esta edición ha sido la integración de la inteligencia artificial en todo tipo de dispositivos. Las nuevas plataformas incorporan algoritmos capaces de aprender de los patrones del usuario y automatizar la administración de insulina, incluso sin necesidad de anunciar las comidas.

En esta línea, también ha despertado mucho interés el concepto de los “gemelos digitales”, modelos virtuales personalizados que permiten simular cambios en el tratamiento antes de aplicarlos a la persona. Aunque es una tecnología con mucho potencial, hoy en día todavía requiere supervisión humana.

Tradicionalmente, la tecnología avanzada se ha centrado en la diabetes tipo 1, pero este año se ha puesto especial énfasis en ampliar su aplicación a la diabetes tipo 2 (DM2). Varios estudios muestran que la monitorización continua de glucosa y el uso de bombas de insulina pueden mejorar significativamente el tiempo en rango y reducir la hemoglobina glicosilada en estos pacientes, incluso en casos que no utilizan insulina o solamente utilizan insulina basal. Es por ello que, cada vez más, existe un creciente esfuerzo por parte de las grandes empresas del sector por impulsar el uso de estos dispositivos también en personas con DM2.

Ha sido destacable la presencia de empresas asiáticas con sensores, bombas y sistemas de asa cerrada, que todavía no están disponibles en el mercado europeo, pero que buscan posicionarse en los próximos años.

También pudimos observar algunas de las primeras bombas bi-hormonales comercializadas, que combinan insulina y glucagón en sistemas automatizados totalmente cerrados. Aunque es una apuesta muy prometedora, estos dispositivos presentan todavía algunas limitaciones prácticas, como el tamaño de la bomba, o los cambios diarios de reservorios de Glucagón por su falta de inestabilidad.

Más allá de la alta tecnología, también conocimos soluciones prácticas pensadas para el día a día, como las fundas térmicas para proteger la insulina sin electricidad ni refrigeración de Breezy Packs o empresas como Capteur Protect, que ofrecen parches para proteger tus dispositivos y underpatches para proteger tu piel de alergias.

Por último, la investigación sigue avanzando en áreas clave como la detección precoz de la diabetes tipo 1 y el desarrollo de terapias celulares. En conjunto, el ATTD 2026 deja un mensaje claro: la tecnología es cada vez más inteligente, accesible y centrada en reducir la carga mental de las personas con diabetes y mejorar su calidad de vida.